martes, 10 de octubre de 2023

París

París es una de las ciudades más visitadas de todo Europa, además, para descubrirla has de requerir por lo menos de una semana, y aún así te quedarás sin ver muchos de los encantos que esconde. Por ello, en esta entrada, te daré algunos consejos sobre qué ver y qué sitios me parecen a mí los que no te debes perder si la visitas. 

Comenzando con las vistas panorámicas a la ciudad, la mayoría de turistas deciden gastarse una gran cantidad de dinero para subir a la punta de la Torre Eiffel y ver desde esta la ciudad, sin embargo, hay otras alternativas gratis y para mi gusto con unas vistas mucho más bonitas. Es posible ver la ciudad desde la terraza de la Galería Lafayette o desde lo alto del Arco del triunfo. Este último es mi favorito y recomiendo ir al atardecer, pues podrás ver los Campos Elíseos y la Torre Eiffel, además de todas las casas parisinas en la puesta del sol. 

En cuanto a museos está el famoso Louvre, un museo que cuenta con una gran cantidad de obras magníficas. Pero por otro lado y si este museo ya lo has visto, te recomiendo ir al museo Petit Palais. No solo es gratis, sino que alberga una gran cantidad de arte en su interior que no te puedes perder, la estructura del museo en sí ya es una maravilla arquitectónica y además cuenta con uno de los mejores jardines interiores de los que no podrás resistirte a hacer fotos. 

Por último existen muchísimos barrios famosos, pero Montmartre es uno de los que no te puedes perder. Cuenta con todo el encanto parisino, casas preciosas y pequeñas cafeterías y pastelerías a muy buen precio. Hay escondido en una de sus calles un fotomatón en el que puedes hacerte fotos con tu familia o amigos y guardar un recuerdo completamente gratis de esta ciudad. Por otro lado en lo alto de la colina se encuentra el Sacré-Coeur imprescindible a visitar y disfrutar desde ahí las vistas de Paris. 

Ámsterdam

Ámsterdam es una de las ciudades más bonitas de Europa. Yo viajé en abril y me parece la mejor época para ir, ya que todo está florecido por ser primavera y puedes ver los campos de tulipanes, que adornan todo Países Bajos, en su mayor esplendor. Sin duda es una ciudad con mucho encanto y muchas cosas para ver pero aquí te destacaré las que más me han gustado. 

Lo que más me gustó de Ámsterdam y que recomiendo ver fue el barrio Jordaan, donde siglos atrás vivía la clase obrera y más tarde paso a llenarse de pequeños artistas, estudiantes o jóvenes. Es por esto que hoy en día, es uno de los barrios más vivos y coloridos, puesto que ha pesar de sus estrechas y pequeñas calles, puedes encontrar en él todo tipo de galerías de arte, tiendas locales, pequeños museos y sobre todo cafeterías o pastelerías que invitan a sentarte en sus terrazas. A mi personalmente me encantó el museo de los tulipanes y poder comerme una deliciosa galleta horneada mientras admiraba los canales. 

Mencionados estos pasaré a hablar de algo que no podrás ignorar en esta ciudad, se trata de los 100 kilómetros de canales que la recorren. Atraviesan la gran mayoría de barrios y yo te recomiendo que cojas una bicicleta y los recorras libremente durante el día, explorando los rincones de la ciudad y viendo el atardecer desde cualquiera de los puentes de los canales. Si estás dispuesto a pagar un poco, te recomiendo que compres el “Canal Boat Tour”, te llevará por los canales principales en barca mientras puedes disfrutar de bebida y comida ilimitada. 

Otra cosa que me encantó fue la gran cantidad de mercados al aire libre que había, el más conocido el mercado de las flores llamado “bloemenmaekt”, pero también había de arte callejero, artesanía y quesos. Es algo que tienes que explorar por tu cuenta y con mucho tiempo, pero donde sin duda encontrarás algo que sea de tu agrado. 

Oporto

Para mí la ciudad más bonita del país, superando con creces a la capital de Portugal. Oporto esconde consigo un encanto que puedes descubrir en tan solo dos días como fue mi caso, pero si se me vuelve a dar la oportunidad no dudaría en ir un periodo de tiempo mucho más largo. 

La ciudad construida en una ladera del río, cuenta con mucho atractivo en sus casas de colores, los pasadizos y callejuelas. Encontrarás edificios como la iglesia do Carmo o la de Santo Idelfonso, que sin duda debes pasarte a ver por sus majestuosas fachadas de azulejos blancos y azules de estilo rococó; o la Capilla do Almas que cuenta también con aproximadamente 16.000 azulejos y se encuentra en la calle comercial de la ciudad, Santa Catarina, una zona muy comercializada con muchos restaurantes y tiendas atractivas. 

No te olvides de visitar el Palacio de la Bolsa, pues a las afueras parecerá un edificio más, sin embargo en su interior encontrarás un patio neoclásico cubierto de una gran vidriera, escaleras de mármol y salas decoradas con un estilo enriquecido inspirados en muchas culturas del mundo. Es un verdadero Monumento Nacional. 

Otro lugar muy bonito que has de ver es la librería Lello e Irmão, su interior de madera y decoración mágica inspiraron algunas escenas de Harry Potter. Por la gran demanda turística la entrada a la librería es de cinco euros pero este precio se descuenta de la compra de un libros de su interior, pues en ella te encontrarás libros de todos los géneros que se venden en más de siete idiomas. 

Para finalizar mi parte favorita fue ver el atardecer desde uno de los puentes de la rivera del Duero, y es que la puesta del sol por el río mezclado con la ciudad en ambas laderas, las casas de colores y las terrazas llenas de vida fue una vista espectacular y única que no debes perderte si es que visitas esta hermosa ciudad. 

Braga

Esta ciudad es la más antigua de Portugal y esconde muchas joyas que debes visitar. Mi pasatiempo favorito mientras me quedé en esta ciudad era recorrer las callejuelas de la ciudad, sobre todo las del centro histórico pues estaban decoradas de adoquines típicos de la zona y daban a plazas y jardines como el de Santa Barbara que rebosaban de flores y fuentes, donde podías sentarte tranquilamente a pasar el rato. 

La ciudad consta de más de 40 iglesias por lo que era común encontrarte edificios magníficos pero antiguos dedicados al culto en cada esquina de la ciudad. Mis favoritos fueron sin duda la Catedral y la Casa do Raio, un palacio cuya fachada está decorada de azulejos portugueses de estilo rococo. Otra obra que no te puedes perder escondida en estas calles es el característico Arco do Porta Nova, la entrada a la ciudad en la antigüedad. 

El Santuario de Bom Jesús do Monte. Este último situado en la cima de una colina, es uno de los sitios más turísticos pero que has de visitar, puedes subir en funicular como lo hice yo, o atreverte a subir por las escaleras en zigzag acompañadas de flores, fuentes y capillas (yo opté por ver esto bajando); Además en la cima te encontrarás con una vista panorámica de toda la ciudad, un pequeño lago donde alquilar barcas y otros escondites que parecen sacados de un cuento de hadas. 

Aveiro

Sin duda, es una de las ciudades que debes visitar de Portugal y que te llevará tan solo un día. A mi me encantó, pues es la misma representación de una ciudad portuguesa marítima. 

Recomiendo mucho alojarte en una de las casitas al pie de la ría decoradas con rayas de colores, son comúnmente llamadas palheiros y servían antiguamente para guardar el material de pesca de los residentes de la pequeña ciudad. 

Por el centro histórico de Aveiro atraviesa un canal creado por la ría, Se puede recorrer a pie o en un paseo en barca aprecio muy barato. En este pequeño tour en barca recorres las salinas y el casco antiguo, además del barrio de los pescadores. Al terminar el recorrido no te olvides de comprar algún pastel de Belem en alguna de las pastelerías del centro. 

Por último, una de las actividades que realicé esta misma tarde fue coger un coche e ir a la playa de Costa Nova a 10 km de Aveiro; Una de las playas más turísticas de Portugal, de donde pude apreciar uno de los mejores atardeceres en la playa que he visto. 

Tokio

La ciudad más famosa y habitada de Japón, con aproximadamente 14millones de habitantes. Se convierte en el atractivo turístico que no te debes perder en Japón. Y es que personalmente yo estuve una semana entera y no vi ni la mitad de sitios y lugares que esconde esta ciudad. Sin duda merece la pena hacer varios viajes a este país por sus experiencias únicas.

Aun que la torre de Tokio, inspirada en la Torre Eiffel, es el mirador más conocido en la ciudad, te recomiendo que aunque veas la torre por fuera, para ver las vistas de la ciudad vayas al Shibuya Sky un magnífico o sitio desde el que podrás ver el barrio más famoso de Tokio, el cruce más conocido de la ciudad y a lo lejos el monte Fuji. Además cuenta con unas escaleras mecánicas en el exterior que en el atardecer son preciosas para hacer fotos. 

Otro barrio no te puedes perder es el barrio de Harajuku, Cuenta con grandes calles peatonales, Múltiples cafés con diferentes temáticas, restaurantes japoneses muy modernos y tiendas de un sinfín de marcas. Además hay una zona dedicada al anime para aquellos que son fans. Por otro lado en este mismo barrio hay un gran contraste entre lo moderno y lo tradicional, pues en medio de él se encuentra un gran bosque con un santuario tradicional y muchos toris de madera. 


Dos barrios que me sorprendieron por su tecnología y a los que te recomiendo dedicar un par de horas son el de Akihabara y Shinjuku, ambos grandes zonas de ocio y juventud, llenos de recreativos, tiendas de electrónica, karaokes, centros comerciales como nunca vistos antes  y otros locales que ofrecen una modernidad propia de Japón que no se puede dejar de lado. 

Por otro lado edificios más tradicionales escondidos en esta gran ciudad son el palacio imperial que te recomiendo visitar pero sin pagar la entrada pues es mucho más bonito desde fuera. Y por otro lado el templo de Sensoji en el barrio de Asakusa, un templo más antiguo de la ciudad, es de la religión budista y me llamo mucho la atención por su característico color rojo y su entrada con una calle llena de tiendas y puestos de comida callejera típica de Tokio o suvenires a muy buen precio, que te recomiendo comprar como recuerdo para tus seres queridos. 


Osaka

Osaka es de las ciudades más importantes de Japón y no te puedes perder el hacerle una visita de un par de días. Se podría decir que es más futurista y moderna que otras ciudades como Kioto o Nara, sin embargo aún guarda rincones de tradición japonesa que no debes perderte. 

Comenzando por famoso barrio de Dotonbori por el que atraviesa un canal. Yo antes de venir ya lo conocía por la foto que todo turista se hace imitando al corredor que aparece en uno de sus grandes carteles neones que adornan el barrio. Y es que me sorprendí mucho por la gran cantidad de luces, imágenes y pantallas publicitarias que adornan este barrio. Me sorprendió ver todas las fachadas de las tiendas tematizadas con su contenido, con grandes nombres y figuras 3D como por ejemplo comidas en los locales de restaurantes. Lo que más llamó mi atención y que desgraciadamente me quede sin probar fue la gran noria que sobresalía de una tienda llamada Don Quijote. 

Otro barrio turístico es el de Shinsekai que parecido al de Dotonbori pero con edificios menos altos, están llenos de restaurantes y en mi opinión es la zona que debes visitar a la hora de comer y cenar por que sirven unos platos exquisitos en todos los locales y de una variedad muy grande. En este barrio también te encontrarás con la torre más conocida de Osaka, la torre Tsutenkaku. 

Por último, y escogiendo mi lugar tradicional favorito, debes visitar el castillo de Osaka. Un castillo de muchos siglos que refleja el estilo japonés clásico construido en una montaña rodeada por una fosa y que está rodeado por un jardín japonés que recomiendo visitar sobre todo en primavera para ver las flores de cerezo. 

Kioto

Kioto es una de las ciudades más imprescindibles que has de visitar en tu estancia en Japón. Durante un periodo de tiempo fue la capital de este país, y por lo tanto, guarda mucha tradición que se mezcla con la actual modernidad. 

Uno de mis sitios favoritos fue Kinkakuji unos increíbles jardines que estarán más preciosos si los visitas en primavera pues estarán teñidos de rosa por los cerezos recién florecidos. Además el centro atractivo de este jardín japonés es el pabellón dorado que se sitúa en medio de un estanque. Una maravilla arquitectónica que capta tu mirada pues está cubierta de kilos de pan de oro. 

En la zona moderna encontrarás miles de bares y restaurantes que ofrecen un amplio menú de comida japonesa y tradicional que has de probar. Pero en los barrios tradicionales, como Higashiyama, se esconden calles pequeñas, edificios y templos de madera, zonas estrechas con casas del té y un encanto japonés que debes experimentar pues te transporta al Japón antiguo.

Finalmente el sitio más mágico de Kioto para mi fue Fushimi Inari-Taisha, es el santuario más bonito que he pisado. Me quedaría horas recorriendo sus serpenteantes caminos decorados con miles de toris de madera anaranjados. Cuenta con 4km de recorrido y una serie de templos y cementerios repartidos en muchos tramos, así como un lago a mitad del camino o una espectacular vista de Kioto en la cima. Tranquilo por que si te cansas, encontrarás pequeños puestos de comida y bebida, o lugares para descansar un rato, pero el largo camino merece la pena. 

Nara

Nara es una pequeña ciudad de Japón, que al estar cerca de Osaka o Kioto, podrás hacer una pequeña escapada y visitar esta antigua ciudad en un día. 

Es una ciudad muy tradicional, llena de templos y santuarios. Sin embargo su atractivo, a mi parecer, se esconde en el “Parque de Nara”. Un parque repleto de ciervos que corretean libres por su perímetro, estos son considerados animales sagrados y no debes acercarte a ellos si no se acercan a ti primero. Pero no te preocupes por que solo una minoría prefieren descansar bajo la sombra de un árbol o  bebiendo agua en los riachuelos del parque. La mayoría de ciervos caminan como si fueran una persona más, interactúan con las personas y se dejan acariciar. Tienes permitido darles de comer unas galletas especiales que venden en todos los rincones del parque, y créeme que les gusta, por que en cuanto vean que tienes algo para darles de comer te perseguirán y juguetearán contigo. 

En ese mismo parque al fondo se encuentra otra de las joyas de la ciudad y una de mis favoritas de todo Japón. Se trata de una reliquia escondida en el templo Todaiji, que esté a su vez es la estructura de madera más grande del mundo, y es una estatua a tamaño colosal de Buda echa en oro y bronce que mide unos 16 metros. Fue espectacular verlo en persona y a mi personalmente me dejó con la boca abierta.